|
San Martín del Tesorillo - Cádiz |
|
El naranjal ocupa la mayor parte de las tierras de cultivo en las vegas de los ríos Hozgarganta y Guadiaro, en sus tramos jimenatos. A pesar de ser tierras de labor, y por tanto un medio muy transformado por la acción humana, reúnen unos valores ecológicos bastante importantes ya que sirven como refugio, dormidero y territorio de cría y alimentación a muchas especies animales. Nos hemos dedicado especialmente a las aves de los amplios naranjales de S. Martín y S. Pablo. El método de registro consistió en contactos visuales y/o auditivos con los distintos ejemplares, ayudados con las especies esquivas, de la captura por medio de redes invisibles y su posterior anillamiento y puesta en libertad. La extensión de los cultivos no permitió un examen exhaustivo de todo el terreno por lo que nos vimos obligados a utilizar métodos de muestreo en las fincas más representativas. El trabajo de campo se completó con el análisis y registro que realizamos en el Colegio Público "José Luis Sánchez". El trabajo ha durado más de dos años pues comenzó el otoño de 1985. SIMBOLOGIA Nombre común: Nombre de la especie aceptada en general por los ornitólogos españoles. Nombre local: Nombre con el que se conoce al pájaro en la localidad. Nombre latino: Nombre científico reconocido internacionalmente por todos los países. Consta de género y especie. Status: Situación de la especie en el naranjal, indicando la época del año en la que se puede detectar dicha especie. DISCUSION El alto número de especies registradas nos indica el elevado valor ecológico del naranjal y nos demuestra el poder adaptativo de las aves a los diversos hábitats alterados por obra humana. Sin lugar a dudas el naranjo y especies hermanas son un buen soporte para el mantenimiento de muchas poblaciones de la comunidad de aves. A pesar de todo el peligro que representa para muchas de ellas las labores agrícolas duras, tales como el abusivo empleo de venenos; queda patente en el escaso número de especies insectívoras representadas, otrora muy abundantes, pero dificilísimas de observar en la actualidad.
|
|
Juan Jarillo García, 2004